martes, 9 de diciembre de 2008

Analízame 7. Mach 5 = 1 701.45 m/s

Mayo 2008.
Speed.



Nora - ¿Cómo andás?

Yo – Rápido.

Nora – (Me mira)

Yo – De hecho hoy quiero hablar de eso, de la velocidad.

Nora – Comprendo.

Yo – El jueves pasado fui a ver Meteoro y al margen de la película, me quedé pensando a que velocidad iba mi vida hoy en día y me quede sorprendida.

Nora – ¿A qué velocidad va?

Yo- Mirá, no sé a que velocidad va, pero va muy rápido a comparación de otros años.

Nora – Esto que me estás contando está vinculado con el crecimiento, a medida que vamos avanzando, nuestros tiempos son otros.

Yo- Exacto y eso me sorprende mucho, es más creo que en otro momento no me lo hubiera bancado, hasta creo que me hubiera asustado mucho.

Nora – Es un avance… a todo nivel.

Yo – Jajajaja un avance… y sí, la velocidad te hace avanzar.

Nora – O no… muchas veces podés ir rápido dando vueltas en el mismo lugar, logrando un gran mareo.

Yo – Tenés razón, igualmente en mi caso no fue así.

Nora – ¿Y cómo fue…? ¿Y cómo es…?

YO – (Sonrío) Antes, hará algunos años tardaba mucho en pasar de un estadío a otro, es decir, mis enamoramientos eran cuasi eternos, me quedaba muy enganchada en las historias, todo duraba mucho. Ciertas cosas está bien que duren, el problema es cuando sentís el estanque. Hoy en día mi sorpresa se debe a que todo conflicto, problema o desilusión pasa rápido y entiendo lo que me comentaste antes, el problema es que a veces no me doy cuenta de la velocidad y cuando soy consciente… ¡uf! Es mucho Nora, cuando me doy cuenta de la velocidad que este año está tomando mi vida, eso es mucho.

Nora - ¿Y cuál pensás que es el problema? ¿Tenías miedo a estrellarte?

Yo – No, tengo miedo de no haberme dado cuenta y haberme ido muy lejos.

Nora – ¿Y si te fuiste lejos qué?

YO - ¿Y si me fui lejos y quiero volver?

Nora – Siempre está la posibilidad de la marcha atrás, pero imaginate un auto conduciendo para atrás.

YO – Un horror.

Nora – Lo más probable es que ese auto choque contra algo.

YO – Si, igual no te voy a mentir, me da un poco de miedo sentirme en el Mach 5 de Meteoro.

Nora - ¿Por?

Yo – Porque va muy rápido.

Nora - ¿Sabés la cantidad de gente que le gustaría subirse al Mach 5 y no puede?

YO – Mal de muchos, consuelo de tontos diría mi papá.

Nora - ¿Tu papá se subiría al Mach 5?

YO – Si obvio, pero no iría a los pedos, se subiría y se iría de paseo.

Nora – Entonces hacé como tu papá, ya que estás en el Mach 5 date un paseíto, si sos un poco inteligente para disfrutar un poco más el viaje, vos misma sin que nadie te lo diga vas a despegar un poquito el pié del acelerador.

YO – Tenés razón…

Nora – Y vos tenés tiempo, que tu incosciente no te saque ventaja, la vida a veces parece una carrera, pero sospecho que es algo más.
Te veo el martes que viene.


Me fui. Subí al subte A, me senté al lado de la ventanilla y fue genial sentir como el pelo se me volaba por el viento. A veces ir bien rápido es increíble.

martes, 2 de diciembre de 2008

Analízame 6. Martina H.

Octubre 2008.
Sesión Atípica.
Dado que Nora no iba a poder atender por un tiempo, hicimos en ese momento una especie de cierre para “soportar” mis días sin terapia, porque la verdad no me gustaba un carajo saber que se iba a cortar las sesiones.

Luego de contarle un par de cosas y de escuchar su análisis de todo lo contado pasó esto:



Nora: ¿Viste alguna película o libro que te haya impactado?

Yo: volví a ver martín H.

Nora: Mirá que interesante...

Yo: ¿Por?

Nora: Porque esa película tiene mucho de vos.

Yo: ¿Si?

Nora: Si ¿Te acordás de los personajes?

Yo: Obvio.

Nora: ¿Quién era Dante?

Yo: Dante era un flaco que era artista, el amigo de Lupi.

Nora: ¿Y qué decía Dante?

Yo: Muchas cosas, hablaba de las pasiones, era el flaco que veía las cosas desde otro punto de vista, se acomodaba en el mundo desde otro lugar, entendía la histeria de Alicia, entendía la rigidez de Martín y comprendía que “H” no supiera para donde mierda ir.

Nora: ¿Claro, y que le dijo a "H"?

Yo: Mmmm muchas cosas, no sé...

Nora: Dante le dijo a "H": "No follamos cuerpos"

(La interrumpo)

Yo: ... "¡Follamos mentes!"

Nora: Exacto.

(Me la quedo mirando pensando que es una gran hija de puta)

Nora: Acá quería llegar, acordate siempre de Dante, su discurso tiene que ver con vos. Te enamoras, te gusta alguien no sólo porque el flaco que tengas enfrente sea fachero, canchero, buena persona y buena onda. Te enamoras de su inteligencia, te calienta su veta intelectual, hay otras cuestiones dando vuelta y está perfecto que así sea, pero lo principal es que sea INTELIGENTE. Hay minas que quieren que el flaco sólo esté bueno, otras que sea protector, otras paternal, otras fiel, en tu caso además de muchas cosas, tiene que ser... inteligente.

Yo: que hija de puta.

(Sonríe)

Yo: En mi caso tiene que haber magia, sino me aburro.

Nora: y claro. miralo a Dante.

Yo: Pero Dante es hiper diferente a mí en como lleva su vida, de hecho es un flaco que vive de los excesos, yo no soy así.

Nora: vos en cambio cada día elegís vivir mejor, lo que pasa es que no lo ves.

Yo: ¿te parece? no sé si es tan así.

Nora: Hacete cargo. bancatela, te gusta eso y si te gusta eso tenés que ser fiel a eso.

Yo: Hight fidelity! Otra película!

Nora: jajajaja otra película muy buena. Hacete cargo que la mayoría de las veces entendés el mundo desde el lugar de Dante, aunque seas muy distinta a él, no lo vivís como él y no lo sentís como él, sin embargo estás parada desde un lugar muy cercano. Otras veces tenés tus procesos como john Cusak, al margen de que él fue un gran patético en la película. El traspasa su proceso, punto. Es eso, es hacerte cargo de las otras cuestiones.

Yo: Igual son varias cosas, mi lugar en el mundo, el desprecio que muchas veces siento por la gente que considero pelotuda, lástima, admiración, es mucho. Los sentimientos que tengo son “mucho” y no puedo manejarlo, la apatía me mata.

Nora: Cuando te hagas cargo de quien sos, va a ser más fácil y vas a dejar de ir por el mundo enojada por ver que la gente es muy pelotuda la mayor parte de su tiempo.

Yo: si, no sé... que es ese ruido?

Nora: El pelotudo de mi vecino que tiene una trompeta. Toca todo el día y encima toca mal.

Yo: que horror.

Nora: si, a veces hay que convivir con cosas que nos joden, pero bueno, sino es tan grave las dejamos pasar. Es un poco lo que te venía diciendo.



La sesión terminó ahí.
Y me fui, mientras caminaba por Rivadavia pensaba: que hija de puta esta mina, hace 7 años que logra que mi cerebro no se suicide.

martes, 25 de noviembre de 2008

Analízame 5. Una historia de fantasmas.

Hace algunas semanas atrás.






Nora - ¿Cómo estás?

Yo – Triste.

Nora – (me mira)

Yo – Se incendió el lugar en donde trabajo.

Nora – Claro, me imagino ¿Se lastimó alguien o sólo fue un incendio?

Yo – No, sólo un incendio a las 6 de la mañana. Se perdió mucho. Recuperamos lo que pudimos y ahora estamos yendo de un lado a otro para poder seguir trabajando hasta que nos ubiquemos en las nuevas oficinas.

Nora- Bueno, no se lastimó nadie, eso es importante ¿Y como se generó el incendio?

Yo – (Me río) lo generó un fantasma.

Nora - ¿Eh?

Yo – Si, es irrisorio pero es verdad. Pasaban muchas cosas en ese lugar y bueno después del incendio pasaron cosas muy raras, muchas coincidencias, que se yo, es creer o reventar.

Nora - ¿Creés en los fantasmas?

Yo – Respeto mucho ese tema. Creo que hay algo más.

Nora – Siempre que pasan cosas que no entendemos hay algo más.

Yo – Si…

Nora - ¿Quiénes son tus fantasmas?

Yo – ¿Mis fantasmas? Hoy creo que son muy pocos. Es increíble la vida va pasando y siento que los fantasmas se van renovando. Algunos se van, otros se quedan, quizá no molestan, pero sabés que están ahí, que ante el menor movimiento pueden aparecer…

Nora – ¿Te dan miedo?

Yo – Miedo no, respeto.

Nora - … (Me mira)

Yo – Ok me dan miedo. Me da miedo encontrarme con un fantasma en el momento menos pensado.
(Pineso un poco)
En realidad siempre uno tiene fantasmas, siempre hay cosas que se fueron, pero que siguen ahí de alguna manera u otra. Hace varios años mis fantasmas me lastimaban mucho. Los recuerdos o sentir que veía a esa persona por la calle me hacía mierda, hasta que la literatura una vez más salvó mi vida… llegó a mis manos “El fantasma de Canterville”, lo leí y entendí que el trato con los fantasmas depende exclusivamente de uno/a.

Nora – Tal cual ¿Y hoy?

Yo – Hoy me inquietan, me ponen triste, me movilizan. Te cuento algo. Cuando la agencia se incendió, en un principio todos creímos que fue por un cortocircuito, hasta que el sereno que se quedó a cuidar el lugar de noche, al otro día contó todo lo que le había sucedido, lo cual tenía que ver con esas historias que conocíamos nosotros, con esas vivencias que habían tenido mis compañeros las noches que se habían quedado trabajando hasta la madrugada. Fue muy fuerte su relato, no conocía nada sobre esa historia y sin embargo lo que contaba era lo mismo que contaban los chicos.
Igual, lo que me impresionó fue lo que el hombre dijo: “lo malo de los fantasmas es que no pueden matarte, sin embargo pueden molestarte tanto que pueden lograr que te lastimes o que te mates”
Es terrible, pero yo creo que es cierto y que ese es el principal problema con los fantasmas, que sentir su presencia, sea real o no, te terminan lastimando.

Nora – Si… pero El Fantasma de Canterville nos enseña otra cosa…

Yo – Si, tenés razón, nos muestra que hay que reirse, que no hay que salir corriendo, que hay que convivir con los fantasmas a veces y que son parte de la vida, por más que no están en nuestro plano real.

Nora - ¿Entonces por qué te angustia tanto la historia del fantasma?

Yo – Porque siempre hay nuevos fantasmas, porque siento que se reproducen constantemente, que no hay fin.

Nora – Claro, los fantasmas están relacionados con las personas, cuantas más personas conozcan, más probabilidades de que existan más fantasmas en tu vida.

Yo – Que horror vamos avanzando y vamos coleccionando fantasmas, me da la sensación que no podemos liberarnos de ellos, por más que digamos “no existen, no existen”, están ahí...

Nora – No les tengas miedo, están ahí, están acá, pero principalmente están en tu cabeza, no dudes de su existencia, afirmalos, desde el momento en que se afirman es cuando más fuerza empiezan a cobrar y más rápido se comienzan a ir. Los fantasmas, no son ni más ni menos que ese residuo que quedó de una vivencia. Está en uno aferrarse a esa vivencia pasada que no está más, o alimentar la vivencia propia.

Yo – …

Nora - Bueno terminamos acá, te libero… hasta el martes.


Y si, esta mina logra liberarme.
Les dejo algo que me regaló una de mis grandes amigas en un momento clave de mi vida, cuando un fantasma me seguía por todas partes. Es excelente.

http://bp0.blogger.com/_N19Cq1mwEKQ/R6jeuggc8CI/AAAAAAAAAMk/uZZYvh0mp0c/s1600-h/143.jpg

lunes, 17 de noviembre de 2008

Analízame 4. Cenicientas y Cenicientos

Luego de hablar de todo y no hablar de nada, en la mitad de la sesión salió el tema de “la magia” y pasó esto:




Yo – Los otros días estaba ordenando mis cajas de libros de cuando era chica y me encontré con una colección de cuentos clásicos, entre ellos “Cenicienta”. Lo volví a leer y me dejó pensando un montón.

Nora – Contame.

Yo – Bueno, conocés Cenicienta, la minita desgraciada que no tenía nada y gracias a su Hada Madrina pudo ir al gran baile y conocer al tipo de su vida. Definitivamente esa historia no merece otra palabra que Bullshit, sin embargo la duración de la magia y su transformación en calabaza me dejó pensando bastante.
En el cuento, Cenicienta necesita de la magia para poder salir de la vida de mierda en la que estaba y gracias a ella llegó al baile, impactó al principe…y plaf! 00:00 horas, a la mierda con todo. En la vida real también pasa eso, pero por lo general la magia empieza a las 00:00 y termina a la mañana o a la tarde siguiente y ¿sabés qué? Me rompe las pelotas.
Para mi esa magia es mediocre, no sirve, no alcanza…

Nora - ¿No alcanza para qué?

Yo – No alcanza para querer de verdad a alguien.

Nora - Tu problema es que la magia tiene horarios, como le pasaba a Cenicienta.

Yo – Exacto.

Nora – ¿Y si la magia es eso?

Yo – Si la magia es eso me quiero morir.

Nora – No entiendo por qué te querés morir, porque esto que me estás contando no tiene nada que ver con vos.

Yo - ¿Cómo que no tiene que ver conmigo?

Nora – Mirá, si a mi este planteo me lo haría otra persona, abordaría el tema mostrándole lo importante que es la magia fuera de los horarios clishés, viernes y sábado después de las 00:00 hs, ahora bien, este planteo me lo hace una persona con una vida social y emocional muy activa, que cuatro veces por semana se va a dormir a cualquier hora de la madrugada porque se queda con sus amigos y gente que conoce analizando la vida, tomando vino, cerveza o lo que sea, con un gran nivel de análisis, que tiene una mirada muy critica… ¿De qué carencia de magia me estás hablando?

Yo – ¿Eh?

Nora – Que no es la carencia de magia lo que te preocupa.

Yo – Si…

Nora – No, porque no sos de las personas que esperan toda la semana para que el fin de semana le pase algo importante, todo lo contrario, llenas tu semana y disfrutas de las personas que querés y además conocés gente nueva e interesante en todo momento. Tu problema es que no haya magia con la persona que realmente querés que haya, eso es lo que no te bancas y no la boludez de “Ay quiero magia a las 3 de la tarde de un jueves”.

Yo – sos una turra…

Nora – ¿Me equivoco?

Yo – No.

Nora –Ves, los horarios clishés, son tu excusa para protestar, el problema es con quien invertís la magia

Yo - Pero me da bronca, yo no soy así, me da bronca que la gente no se haga cargo, yo jamás me comportaría como una Cenicienta.

Nora – A veces, hay que aceptar que no siempre nuestros hechizos van a funcionar con el otro. ¿Cuantas veces quisimos un príncipe y ni siquiera llegamos al sapo?
Acordate que para un buen hechizo hacen falta los elementos, las palabras mágicas y sin embargo, muchas veces con un “abracadabra” no alcanza.
Lo principal es poder hacerse cargo que por más buena voluntad que pongamos, a veces la magia no está. Hay más “Cenicientos” de lo que crees.

(Sabía que lo que me decía era cierto, sin embargo mientras hablaba la odiaba y además me lastimaba escucharla)

Yo – Ok… ¿me puedo ir?

Nora – Si. Nos vemos el martes Cenicienta. Como verás convivir con la magia es complicado, tan complicado que a veces en el momento menos indicado y esperado nos terminamos escapando.

(Definitivamente una yegua…)

Yo - …

Nora – Acordate, a veces las cosas no son como queremos y por más que gritemos infinidades de palabras mágicas las cosas no van a cambiar. Una vez que entiendas esto, vas a ver como vas a depender menos de la magia y más del momento.






Si hubo algo que jamás pensé, es que una charla de mierda con esta mina me iba a encontrar escapando del consultorio corriendo por las escaleras, cual Cenicienta, por miedo a seguir escuchando verdades y que me hechizo de felicidad desapareciera.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Analízame 3. Matando Superhéroes.

Sesión de un martes de agosto de 2008, una de las sesiones más angustiantes.

Yo - Hoy quiero hablar de los superhéroes.

Nora - Superhéroes…

Yo - Si, lo necesito.

Nora - Bueno, entonces empezá.

Yo - Los otros días fui a ver Batman y en una parte de la película, uno de los personajes dice que Ciudad Gótica necesita un héroe, a lo cual me pareció una total idiotez ¿Por qué? Porque la gente no quiere superhéroes, en realidad no se banca la intensidad de los superhéroes.

Nora - …

Yo - Lo que rescato de la película (aunque no tiene que ver con la película) es justamente la necesidad de creer en algo externo.

Nora - ¿Qué tiene que ver Batman con vos?

Yo - Que me cansé de salvar vidas.

Nora - ¿Qué vidas?

Yo - De la gente, el puto mundo por decirlo de alguna manera.

Nora - Disculpame ¿Haces trabajo comunitario y no me contaste?

Yo – No (Con voz de orto), me entendiste lo que quise decir.

Nora – La verdad que no ¿Qué vidas salvás? La del indigente que está en la calle, la del pibe abandonado que pide, la de los viejos que nadie quiere, la de tu familia, la de tus amigos, la de la gente nueva que conocés ¿De qué vidas me hablás?


(Y si, de vez en cuando tira esas guachadas que te dan ganas de mandarla a la mierda.)

Yo - Siento que muchos de los vínculos que entablo son geniales porque puedo aportar mucho y hasta puedo salvar. Por lo general la gente está perdida en la vida, yo no digo que no lo estoy, sino digo que mi visión muchas veces ayuda a los demás a ser más felices, es lo que me pasa en el día a día.

Nora - Igualmente, esto no te hace un superhéroe.

Yo - Pero me coloca en un lugar distinto. Y el problema no es ese, sino que muchas veces termino alejada y no porque no me quieran, sino porque mi visión de mundo y mi entendimiento de los sentimientos es tan profundo que al principio a la mayoría le encanta, pero después les parece demasiado y se corren, en síntesis no se lo bancan. Te digo esto y aparece en mi cabeza lo que dice mi amiga Bettina: Los superhéroes nacieron para estar solos.

Nora - Tu amiga tiene razón ¡PERO VOS NO SOS UN SUPERHEROE PARA IR SALVANDO A TODO PELOTUDA/O QUE SE CRUCE EN TU CAMINO!

Yo- …

Nora- Por lo general los superhéroes tienen una misión que cumplir: algunos se ocupan de la justicia, otros de los débiles, otros de “los malos” y así podría hacer una lista extensa. Ahora bien, estos superhéroes tienen superpoderes, pueden hacer la mayoría de las cosas que hacen porque justamente tienen un plus que ninguno de los humanos tenemos. Vos podés decirme: “Yo tengo inteligencia emocional” y yo te puedo contestar “Es verdad, pero hay mucha gente con inteligencia emocional en el mundo” por lo tanto no te hace distinta ni te pone en el lugar de superhéroe. ¿A qué voy con esto? A que no pongo en duda lo que me contás, en absoluto, de hecho creo que es así, sos una persona que emocionas, que sensibilizas y que logras conexiones increíbles, pero eso NO TE HACE UN SUPERHEROE PARA ANDAR “SALVANDO” GENTE POR AHÍ.
Si te ponés a ver, el conflicto de Batman en la última película es justamente que no era un superhéroe, era un hombre y un héroe, por lo tanto se enfrentaba a la lucha constante de ver que era realmente, con el plus de tener ciertas características que lo hacían diferente a los hombres comunes y corrientes.

Yo – Ok, entendí la diferencia entre mujer y superhéroe, pero decime: ¿Y entonces? ¿Qué hago con todo esto? ¿Qué hago con la emoción?

Nora - ¿Con “todo esto”? Por un lado te va a hacer inevitable llevarlo porque es muy tuyo, es una gran característica que vas a tener que aprender a usar, PEEERO con vos, no “salvando vidas” y por el otro lado aparece la pasión. Salvá tus vidas y cuando digo “vidas” te hablo de la profundidad con vos misma, quizá no es que los demás primero compran tu faceta de superhéroe y después escapan, quizá a vos te da miedo esa propia faceta, quizá esa faceta deberías alojarla en tus pasiones, en todo lo que haces y tiene que ver con vos, en lo que escribís y en lo que pensás, algo básico en tu vida.
Miralo a Batman en la ultima película, ahí es donde más claro está la dualidad de vivir y sentir por un lado, y tomar las riendas del mundo por el otro ¿Te acordás como termino Batman?

Yo: - Si.

Nora: - No sos un superhéroe para tomar las riendas del mundo y para elegir quedarte sola, porque es verdad… la gente no siempre se banca tanta emoción.

(Y es acá en donde me largo a llorar y no puedo parar.)

Nora – Entiendo tu angustia y tu bronca y además, sé como muchas veces te duele el mundo, pero tenés que entender que no es tu responsabilidad.
Esta vez vas a tener mucho que pensar y replantearte al respecto. Terminamos la sesión acá. Te veo el martes que viene.

(Pasan unos minutos, me calmo y me seco las lágrimas.)

Yo - Creo que entendí el punto, pero va a ser complicado me parece… se hizo muy tarde esta vez, me voy volando porque no llego al trabajo.

Nora se ríe, me saluda y me dice lo siguiente…

Nora - Mejor andá caminando, volar no es lo tuyo, no lo olvides.







Si gente, a esta mina además de contarle mis mediocridades, patetismos y quilombos varios, cuando me retiro debo abonarle la puta hora. Que amor!

viernes, 31 de octubre de 2008

Analízame 2. "Qué" y "Cómo", dos formas de conflicto.

Era abril y mientras caminaba con por Av. Córdoba con mi amiga Pato hablamos sobre como la mayoría de las veces los conflictos no se forman por lo “qué” se dice, sino por “cómo” se dice aquello.
Hablamos demasiado sobre ese tema, desde Almagro hasta Flores caminando, lo cual me inquietó bastante, es por eso que días más tarde lo llevé a la mesa de mi terapeuta.

Y así fue…


Nora - Aquí estamos…

Yo – Si. Hoy quiero hablar de los “qué” y de los “cómo”, porque conversé los otros días con una amiga y me dejó bastante inquieta esa conversación.

Nora – A ver, contame un poco más.

Yo – En este tiempo estuve pensando en todas las discusiones y peleas que tuve en la vida en general, y la conclusión final es que esas peleas y discusiones no fueron por algo en particular, sino por “cómo” sucedió eso en particular. ¿Me seguis?

Nora – Si, pero no logro entender lo que te inquieta realmente.

Yo – Lo real y lo no real. Acá se me mezcla un poco el tema. Mi problema es la distinción de lo que es real y lo que no es real y justamente con el “qué” y con el “cómo” esta distinción hace mucho sentido.
Te doy ejemplos: La mayoría de las veces no importa tanto lo "que" se dice, sino "cómo" se dice, no importa si un novio/a se enamora de otra/o sino como maneja esa situación, no importa si un amigo te traiciona, sino como manejó esa traición.
¿Me seguis? Siento que se desdibuja lo real (el problema en si), con la percepción de ese problema y la verdad es que eso me angustia, porque siento que en ese “desdibujo” se me va de las manos lo real y la posibilidad de poder entender las diferentes situaciones.



Nora me mira, hace un silencio y habla. (Siempre que hace ese break me encantaría estar en su cabeza y saber que mierda está pensando).



Nora – Pongamos en limpio. Entonces, sentís que vivimos en un mundo en donde el problema principal deja de tener sentido, en un mundo en donde se desvían los problemas principales y se les da bola a los problemas secundarios que salen de ese problema. ¿Es eso?

Yo – Si, además siguiendo esa puta lógica (que no entiendo por que mierda la seguimos los seres humanos), tardo más en resolver cada quilombo que se me presenta. Es decir, tengo que resolver el problema, pero antes de todo tengo que resolver la herida hecha por ese “Cómo”. ¿Me seguís? Porque realmente puede parecer una re pelotudez y que me estoy complicando la vida, pero en la práctica me siento como el orto.


Nora – Entiendo. Mira, creo “QUE” la vida es muy corta, “COMO” para darle pelota a esos mensajes adjuntados en el problema raiz, por eso hay que entender que la mayoría de las veces la gente es “COMO” es, lo cual por nuestra salud mental es preferible seguir adelante y tratar de evitar tropezar dos veces con la misma piedra, en lugar de hacer tanto quilombo por “QUE” se dijo, o “COMO” se dijo “¿ME SEGUIS?”.

Me acuerdo que dijo: “Me seguís” y no pude parar de reirme.

Yo – Si. ¿y la angustia?
Nora – Y la angustia aparece porque justamente NO TE SEGUIS A VOS, das vueltas y NO TE SEGUIS, te quedas en el problema secundario y no prestas atención en tu problema raiz, entonces te angustias. ¿ME SEGUIS?

Yo – Si…
Nora – Seguite… seguite más a vos, no esperes que te sigan o peor aún no esperes seguir a otros.
Yo – Trataré.
Nora – Tratá. ¿La seguimos el próximo martes?
Yo – Me rio – Dale.

Nota mental: Si hay un lugar donde amo la ironía, ese lugar es terapia.
Creo que después de esa sesión me volví una cínica respecto a los problemas.

lunes, 20 de octubre de 2008

Analízame 1 - El amor y la necesidad.

Marzo de este año.
Sesión con Nora, mi analista, donde traté el tema del amor y la confusión con la necesidad. Es increíble como muchas veces las personas nos aferramos a otros/as diciendo que es amor, cuando en realidad es el intento desesperado de superación de carencias e historias pasadas.






Yo – Me di cuenta de algo bastante copado y a la vez temo que sea para bardo.

Nora – Contame.

Yo – Me di cuenta cómo la mayoría de las personas viven el amor, inclusive mis amigos, hasta quizá vos… Bah, en realidad me di cuenta como lo vivía yo.

Yo - ¿Cómo lo viviste?

Yo – A partir de la necesidad.

Nora - ¿Cómo es eso?

Yo - ¡Que la mayoría de las veces nos enamoramos por necesidad!

Nora- ¿Por qué gritás?

Yo – Porque tengo bronca, porque los seres humanos somos mediocres amando.


Nora- ¿Te parece que es así?

Yo – Si, La gente por lo general se enamora del otro no por lo que el otro es, sino por lo que el otro le da. Es decir, la mina que estuvo siempre sola, se enamora de un flaco porque el flaco la acompaña, el flaco que tuvo una novia posesiva se enamora de una mina libre, la mina que quiere olvidar a su ex, se enamora de un flaco paciente que la ayude a hacerlo y así puedo citar miles y miles de ejemplos… ¿Entendes? Por lo general nos enamoramos para poder superar esa carencia que tenemos de la relación anterior o de nuestro pasado, nos enamoramos por necesidad.

Nora - …

Yo – El problema es que si esto fuera todo y listo, no pasaría nada, pero el bardo es que después cuando superamos esa carencia, el amor se va a la mierda ¿Por qué? Porque era una pantalla de humo, era poder satisfacer una necesidad propia disfrazada de amor. Necesidad y el egoísmo de posicionarse en otro lugar, de poder pasar ese trago amargo, eso que nos hacía mal.

Nora- ¿Usar al otro para evitar la soledad?

Yo - Algo así. Te apoyas en el otro para avanzar y después que avanzaste te encontrás obviamente en otro lugar y decís por ejemplo: “Ya no es lo mismo, de hecho ya no siento lo mismo”.
Y claro que ya no se siente lo mismo, ahora ya avanzaste entonces necesitás otra cosa. Antes necesitabas traquilidad, por eso buscaste a un flaco tranquilo porque tu ex era un quilombero, ahora 3 años más tarde, te cansaste de eso, entonces necesitás otra cosa… EGOISMO PURO, eso no es amor.


Nora- ¿Te parece?

Yo – Si, definitivamente. Sería tan distinto si nos enamoráramos del otro por lo que el otro es y no por lo que el otro nos da o esta dispuesto a hacer por nosotros. Me hace acordar a cuando estudiaba filosofía, que hablábamos del amor “en si”, porque en definitiva ese es el verdadero amor, donde estás con la persona que te rompe la cabeza y nada más o mejor aún, mucho más…
¿Entendes lo que digo? Lo mejor que le puede pasar a alguien es no necesitar al otro, simplemente enamorarse por lo que el otro es. Es tan simple… si tan solo dejáramos nuestras inseguridades de lado o nuestras heridas y amáramos desde eso inevitable… Asi son las pasiones. Yo creo que eso pasa sólo en el primer amor.


Nora – Sartre dijo: “cada uno es lo que hace con lo que hicieron de él”. ¿Es un poco esto no?

Yo - Es un hijo de puta Sartre y vos una zarpada que me decís esto justo ahora.

Nora – Golpea un poco, pero es lo que estás trayendo vos. También hay que hacerse cargo de por qué uno es lo que es. Igualmente lo bueno es que te hayas dado cuenta de eso que no queres.

Yo – ¡Sirve de algo este Swich?


Nora – Claro que sirve, ahora que lo sabés ya no hay vuelta atrás.

Yo – ¿Entonces decís que tengo posibilidades de sobrevivir a la mediocridad del amor?


Nora – Claro que si, porque ya te diste cuenta que eso que vos llamas mediocridad es algo que no queres vivir.


Yo – Exacto. De hecho ya no quiero que ninguna persona me salve del mundo y tampoco quiero salvar a nadie más. Sólo quiero amar ¿Mucho quilombo no?

Nora – No, simplemente una forma de amar.

Yo – jajaja por lo menos dejamos de citar a sabina y decir: “Yo no quiero un amor civilizado” ¿Ves? ¡Era esto! Cuando yo decía “ya no quiero un amor civilizado" entendía que había algo de esto que no quería, pero no sabía bien que era exactamente. Ahora ya lo entendí.


Nora- Lo noto.

Yo – Yo también lo noto.

Nora - ¿El próximo martes te parece?

Yo - ¡Obvio!



Sean considerados, saquen a pasear un rato por la realidad a su incosciente, no da que se quede encerrado.
Gracias, es por la salud mental de todos.

viernes, 17 de octubre de 2008

Simbólicamente Hablando.

Muchos años de terapia en algún lado tenían que terminar.
Se aceptan comentarios, análisis y filosofía barata.