martes, 5 de mayo de 2009

Analizame 11 - Cuando Somatizo

Contestador Automático - "Hola, te comunicaste con el 4xxxxxxx, por favor después de la señal dejá tu mensaje, gracias."



Yo - ...Hola Nora, hoy martes tenia sesión con vos a las 19hs, pero no voy a poder ir porque me duele la cabeza y estoy bastante mareada. Prefiero dejarlo para el próximo martes. Cualquier cosa llamame al celular. gracias. Un beso.

jueves, 23 de abril de 2009

Analizame 10 - Nunca mas

Nora - ¿Cómo estás?

Yo - Muy movilizada, ayer fui al acto en plaza de mayo por el 24 de marzo ’. Fue mucho… gritar “presente” por todas esas personas desaparecidas es muy fuerte… me hizo pensar demasiado, más que nada en mi generación… ¿Qué pensás Nora de mi generación?

Nora- ¿En qué sentido?

Yo - Generacional…

Nora- Mejor contame qué pensás vos,

Yo- A ver… como generación, estructuralmente somos contradictorios, nacimos en un contexto de dictadura y crecimos en un escenario democrático. La mayoría de nuestros padres nos inculcaron la importancia de la libertad y sin embargo su miedo a lo externo y a lo nuevo no los dejó permitirnos volar más alto… Somos hijos del “no lo hagas, no preguntes, no toques y no te metas”… No me olvido más Nora del día que la democracia empezó a hacer sentido en Argentina, yo era muy chiquita, pero en mi casa me explicaron que lo que estaba pasando era muy importante, un gran cambio, sin embargo esa libertad que la mayoría de los hogares festejamos, no fue tan real en la vida cotidiana ¿por qué? Por el miedo inconsciente que nuestros padres llevaban en su cabeza, por toda la bajada de línea que vivieron en su juventud.

Nora - ¿Que no les perdonás a tus papás?

Yo - A mi papá no. A mi mamá. A ella la superó el miedo en genral. Era una mina que podía haber pensado más y entender la vida desde un lugar distinto, desde un lugar feliz, sin embargo tenia tanto miedo a la vida en si que sufría... La paralizó el miedo, no la dejó actuar, no la dejó gritar y ¿sabés que? Me da mucha bronca, estoy muy enojada con ella.

Nora- …

Yo - ¿Sabés que pasa? Su capacidad intelectual realmente era buena, pero su miedo era tan fuerte que la anulaba y discursivamente si bien se expresaba, en la práctica quedaba anulada, no se animaba… y lo peor… me contagiaba su miedo. Me educó bajo parámetros de “hacé las cosas bien” pero nunca de “hacé lo que sientas” no me dio la libertad emocional para gritar, equivocarme, poder mandar a la mierda a alguien.

Nora - Estás siendo muy dura y a la vez muy extrema, de hecho salvando las distancias, estás acusando siendo tan extrema como lo que criticas de esa época. Ecuchate: “ Era esto, era aquello, no hizo esto, no me dejo hacer lo demás…”

(Me la quedo mirando)

Yo - ¿Y cómo mierda grito entonces?
Nora - Tenés dos opciones, armar tu teoría y de forma discursiva decir , decir y no parar de decir… o… algo más vinculado a una lucha en la práctica.

Yo – (Me rio) Algo así como Marx Vs. Hegel

Nora - Exacto, la revolución se hace en la práctica y eso lo sabés perfectamente. El cambio está en vos, ese grito de “presente” que nombraste al principio de nuestra charla, esta en cada uno de tus días, la decisión porque tu vida cambie esta de tu lado y no de señalar con el dedo a alguien que hizo lo que pudo, que enfrentó su vida cómo pudo. ¿Quién sos vos para juzgar? Juzgá tu vida primero, cambiala después y finalmente si decí todo lo que quieras…

(Me quedo pensando)

Yo - Tenés razón…

Nora - No, vos tenés la oportunidad de cambiar que es distinto. Vos hoy tenés la oportunidad de decir “presente”.

Yo - Si, hoy más que nunca, “Nunca más” a todo eso que me molestó y que me hizo mal.

Nora - Entonces ¡Hasta la victoria siempre compañera!

lunes, 9 de marzo de 2009

Analízame 9. To Leave – Dejar o Partir.

Yo - ¿Te conté que una amiga me dijo que me costaba compartir?

Nora – No…

Yo – Bueno, luego de una charla, me dijo que una de las cosas que me pasaba era que me costaba compartir.

Nora – ¿Te dijo egoísta?

Yo – No.

Nora – No me queda muy claro…

Yo – Hablábamos sobre el tipo de vínculo que yo establezco con los otros. Me pasa que no tengo problema en prestar mis cosas o incluso en regalarlas, pero cuando tengo que compartir algo, eso se me dificulta, de hecho hasta creo que me angustia esa situación. Para mi es re fácil prestar o regalar, pero si tengo que compartir… ya es un bardo.

Nora – ¿Por miedo a que te lo rompan o descuiden en tu presencia?

Yo – Algo así, supongo que pasa por la falta de respeto… es más te voy a contar algo que me pasó en estas vacaciones.

Nora – a ver…

Yo – Bueno, este año decidí irme de vacaciones al sur y parar en hostels.

Nora – Si… lugar donde justamente compartís el baño, la cocina y la habitación con desconocidos…

Yo – exactamente…

Nora ¿ Y qué pasó?

Yo – La situación fue la siguiente: Llegué al hostel y me asignaron una habitación. Hasta ahî todo bien. Pasé al baño a lavarme los dientes, llevé mi cepillo y mi pasta dental. Me terminé de lavar los dientes y me llevé el cepillo y mi pasta, y justamente fue ahí cuando la situación me hizo ruido…

(Me quedo pensando)

Es simple, en el baño había un jabón de una de las personas que estaba ahí y dije: “Tendría que dejar la pasta” y esa situación me puso mal. A mi la pasta de dientes me chupa un huevo, de hecho me costó $2, pero el tema es lo que te decía antes: No tendría problema en regalarla o prestarla, pero pensar que alguien me la podía robar me hacía sentir mal. No pasa por el valor de la pasta en si, pasa por lo que la gente pueda llegar a hacer con mis cosas.
Nora – Tenés miedo a que te lastimen.
Yo – Es que si comparto pierdo el control… Nora, la gente es muy mierda por momentos, no valora la mayoría de las veces las cosas. Le prestas un CD, DVD o libros y no te los devuelven, se cagan en vos. En cierta forma no me importa porque si lo presté y se pierde, me compro otro, pero es la manera en cómo se conectan lo que me molesta. Si yo lo presto tengo el control de que puedo exigir que me lo devuelvan, si lo regalo decido no tener que esperar nada al respecto. Pero si comparto…

Nora – Te exponés.

Yo – Si comparto, puede fallar.

Nora – ¿Quién puede fallar?

Yo – La otra persona. La idiotez me duele. La gente por lo general tiene miedo a que la defrauden, a mi me da miedo la pelotudez.

Nora - ¿Y qué hiciste con la pasta?

Yo – La dejé en el baño compartido.

Nora - ¿Y qué pensaste en ese momento?

Yo – Me costó, bah me resultó raro. Sentí exposición. Sentî miedo a que me la robaran, ni siquiera a que me la gasten… lo loco fue que dejé la pasta ahí y me quedé más tranquila.

Nora - ¿y te la robaron?

Yo – No, para nada.

Nora – Te propongo algo, hacé una lista de las cosas insignificantes que tengas siempre con vos, como por ejemplo la pasta dental. Una vez que tengas la lista, exponelas, dejalas tiradas por ahî, no con la idea de que se te van a perder, sino con la idea de que otros la pueden utilizar y por supuesto, recordá que vos también las vas a utilizar.
Aprendé a dejar y partir, lo que se pierde o se deja en el camino, no se muere, se queda atrás, nada más. Y si, cuando uno comparte conoce más al otro y también se expone más uno, esa es la gracia de compartir, cuando compartis estás más cerca del otro.



Esa semana me desprendí de peines, lima de uñas, lapiceras, ganchos de pelo y carilinas entre oras cosas, supongo que con la esperanza de tener que compartirlas y que no me duela si se perdían en el camino, porque de una puta forma u otra, en la vida vamos dejando cosas y seres por ahí, que quizás en un momento nos hicieron bien a nosotros y en otro, le hacen bien a otros.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Analízame 8. ®, una forma de vida.

Nora - Hola

Yo - Hola, disculpá la tardanza, lo que pasa es que tuve que comprar un regalo de cumpleaños, por eso me atrasé.

Nora - No te hagas problema ¿Empezamos?

Yo - Si… En realidad te cuento algo, vine con la idea de hablar sobre un tema en particular, pero después me di cuenta que ese tema puede esperar.

Nora - Bueno, como quieras.

Yo - Ok… llegué tarde porque como te dije, fui a comprar un regalo y mientras esperaba a que me cobraran, me quedé pensando mucho.
Compré un DVD original, por lo general la gente compra copias, o hace copias, pero no compra lo original, es más siempre tengo el gran problema de que me bardeen porque algo que puedo comprar (trucho) por $5, lo compro por $30 y ¿sabés que? A mi me da placer gastar esa plata. La gente por lo general piensa que soy una pelotuda por eso, sin embargo no lo comparto ni en pedo, todo lo contrario, me dan lástima.

Nora - Veo que estas bastante enojada.

Yo - La verdad que si, a la gente por lo general no le gusta lo original y creo que ese es el gran problema de las personas.
Fijate, yo sé que es una boludez, pero prefieren optar por la copias y lo peor es que con su vida hacen lo mismo.

Nora - Igualmente recordá que a mucha gente le encataría comprarse un CD, pero convengamos que los señores Sony Music por nombrarte uno, ponen los CDs a $30. Un poco mucho…

Yo - Lo sé y estoy de acuerdo con lo que decís, lo que me parece decadente es esa cultura de las copias, y ya no te hablo de un CD de mierda, sino te hablo de la vida en sí, de sacar ventaja, de vivir de copias. Por lo general, la gente vive de copias y después se queja porque la vida no es tan excitante, es como que yo me copie un CD y después te diga: “¡Loco que cagada, este CD no se escucha con la fidelidad de un CD original!” y no flaca, vos elegiste la copia, pagaste menos, ahora no rompas las pelotas escuchá eso y no jodas… Con sus vidas hacen eso… No pasa por la plata, pasa por la inversión que no hacen y la desilusión que luego tienen porque la vida no es tan excitante.

Nora – (…)

Yo - La gente quiere vivir tranquila y después se queja que vive aburrida, pero ninguno quiere invertir en eso, quieren que la vida les dé un sonido stereo de puta madre, pero que les caiga de arriba. Y no loco, las cosas no se regalan se consiguen.

Nora – Y a vos eso te enoja mucho.

Yo - Me molesta lo fácil y me molesta que la gente exija que las cosas le sean fáciles. Y sí estoy enojada, porque siento que estoy rodeada de pelotudos.
Nora, si la gente elige las copias todo es más complicado. Esa misma gente que elige las copias, después te exige que no seas tan profunda, que no te zarpes. Hoy la gente ni siquiera es superficial, la gente es “Soft” y su grado de intensidad es tan bajo que se creen sensibles y en realidad son idiotas que no pueden soportar ni siquiera una crítica.
Y me enojo, si me enojo porque tengo que convivir con ellos, porque me enamoro de ellos, porque son mis amigos y no me entienden, porque siento que todo es tan simple que se me complica y por si fuera poco, tengo que escuchar sus quejas respecto a mis comentarios y todo bien, pero si decidís que tu vida sea una copia de otra cosa, todo muy lindo pero no me rompas las pelotas.

(Nora se levanta de la silla y se dirige hasta una repisa, donde hay un grabador. Presiona un botón, presiona otro y saca un cassette, me lo muestra, está escrito mi nombre)


Yo – ¡Me grabás!

Nora – Si, porque a veces las copias son buenas, porque esas segundas partes son las que nos dejan ver eso que no pudimos ver en el original, en lo real.
Las copias, los espejos, a veces son un reflejo de uno. Tomá, llevate el cassette y escuchalo dentro de un tiempo, esta copia en algún momento, te va a mostrar lo que alguna vez fuiste.
La copia no es el problema, el problema es como permitís que esa copia haga sentido en tu vida.



Me fui con el cassette. Salí y encendí mi iPod, justo el día anterior le había copiado la banda sonora de Alta Fidelidad.

martes, 9 de diciembre de 2008

Analízame 7. Mach 5 = 1 701.45 m/s

Mayo 2008.
Speed.



Nora - ¿Cómo andás?

Yo – Rápido.

Nora – (Me mira)

Yo – De hecho hoy quiero hablar de eso, de la velocidad.

Nora – Comprendo.

Yo – El jueves pasado fui a ver Meteoro y al margen de la película, me quedé pensando a que velocidad iba mi vida hoy en día y me quede sorprendida.

Nora – ¿A qué velocidad va?

Yo- Mirá, no sé a que velocidad va, pero va muy rápido a comparación de otros años.

Nora – Esto que me estás contando está vinculado con el crecimiento, a medida que vamos avanzando, nuestros tiempos son otros.

Yo- Exacto y eso me sorprende mucho, es más creo que en otro momento no me lo hubiera bancado, hasta creo que me hubiera asustado mucho.

Nora – Es un avance… a todo nivel.

Yo – Jajajaja un avance… y sí, la velocidad te hace avanzar.

Nora – O no… muchas veces podés ir rápido dando vueltas en el mismo lugar, logrando un gran mareo.

Yo – Tenés razón, igualmente en mi caso no fue así.

Nora – ¿Y cómo fue…? ¿Y cómo es…?

YO – (Sonrío) Antes, hará algunos años tardaba mucho en pasar de un estadío a otro, es decir, mis enamoramientos eran cuasi eternos, me quedaba muy enganchada en las historias, todo duraba mucho. Ciertas cosas está bien que duren, el problema es cuando sentís el estanque. Hoy en día mi sorpresa se debe a que todo conflicto, problema o desilusión pasa rápido y entiendo lo que me comentaste antes, el problema es que a veces no me doy cuenta de la velocidad y cuando soy consciente… ¡uf! Es mucho Nora, cuando me doy cuenta de la velocidad que este año está tomando mi vida, eso es mucho.

Nora - ¿Y cuál pensás que es el problema? ¿Tenías miedo a estrellarte?

Yo – No, tengo miedo de no haberme dado cuenta y haberme ido muy lejos.

Nora – ¿Y si te fuiste lejos qué?

YO - ¿Y si me fui lejos y quiero volver?

Nora – Siempre está la posibilidad de la marcha atrás, pero imaginate un auto conduciendo para atrás.

YO – Un horror.

Nora – Lo más probable es que ese auto choque contra algo.

YO – Si, igual no te voy a mentir, me da un poco de miedo sentirme en el Mach 5 de Meteoro.

Nora - ¿Por?

Yo – Porque va muy rápido.

Nora - ¿Sabés la cantidad de gente que le gustaría subirse al Mach 5 y no puede?

YO – Mal de muchos, consuelo de tontos diría mi papá.

Nora - ¿Tu papá se subiría al Mach 5?

YO – Si obvio, pero no iría a los pedos, se subiría y se iría de paseo.

Nora – Entonces hacé como tu papá, ya que estás en el Mach 5 date un paseíto, si sos un poco inteligente para disfrutar un poco más el viaje, vos misma sin que nadie te lo diga vas a despegar un poquito el pié del acelerador.

YO – Tenés razón…

Nora – Y vos tenés tiempo, que tu incosciente no te saque ventaja, la vida a veces parece una carrera, pero sospecho que es algo más.
Te veo el martes que viene.


Me fui. Subí al subte A, me senté al lado de la ventanilla y fue genial sentir como el pelo se me volaba por el viento. A veces ir bien rápido es increíble.

martes, 2 de diciembre de 2008

Analízame 6. Martina H.

Octubre 2008.
Sesión Atípica.
Dado que Nora no iba a poder atender por un tiempo, hicimos en ese momento una especie de cierre para “soportar” mis días sin terapia, porque la verdad no me gustaba un carajo saber que se iba a cortar las sesiones.

Luego de contarle un par de cosas y de escuchar su análisis de todo lo contado pasó esto:



Nora: ¿Viste alguna película o libro que te haya impactado?

Yo: volví a ver martín H.

Nora: Mirá que interesante...

Yo: ¿Por?

Nora: Porque esa película tiene mucho de vos.

Yo: ¿Si?

Nora: Si ¿Te acordás de los personajes?

Yo: Obvio.

Nora: ¿Quién era Dante?

Yo: Dante era un flaco que era artista, el amigo de Lupi.

Nora: ¿Y qué decía Dante?

Yo: Muchas cosas, hablaba de las pasiones, era el flaco que veía las cosas desde otro punto de vista, se acomodaba en el mundo desde otro lugar, entendía la histeria de Alicia, entendía la rigidez de Martín y comprendía que “H” no supiera para donde mierda ir.

Nora: ¿Claro, y que le dijo a "H"?

Yo: Mmmm muchas cosas, no sé...

Nora: Dante le dijo a "H": "No follamos cuerpos"

(La interrumpo)

Yo: ... "¡Follamos mentes!"

Nora: Exacto.

(Me la quedo mirando pensando que es una gran hija de puta)

Nora: Acá quería llegar, acordate siempre de Dante, su discurso tiene que ver con vos. Te enamoras, te gusta alguien no sólo porque el flaco que tengas enfrente sea fachero, canchero, buena persona y buena onda. Te enamoras de su inteligencia, te calienta su veta intelectual, hay otras cuestiones dando vuelta y está perfecto que así sea, pero lo principal es que sea INTELIGENTE. Hay minas que quieren que el flaco sólo esté bueno, otras que sea protector, otras paternal, otras fiel, en tu caso además de muchas cosas, tiene que ser... inteligente.

Yo: que hija de puta.

(Sonríe)

Yo: En mi caso tiene que haber magia, sino me aburro.

Nora: y claro. miralo a Dante.

Yo: Pero Dante es hiper diferente a mí en como lleva su vida, de hecho es un flaco que vive de los excesos, yo no soy así.

Nora: vos en cambio cada día elegís vivir mejor, lo que pasa es que no lo ves.

Yo: ¿te parece? no sé si es tan así.

Nora: Hacete cargo. bancatela, te gusta eso y si te gusta eso tenés que ser fiel a eso.

Yo: Hight fidelity! Otra película!

Nora: jajajaja otra película muy buena. Hacete cargo que la mayoría de las veces entendés el mundo desde el lugar de Dante, aunque seas muy distinta a él, no lo vivís como él y no lo sentís como él, sin embargo estás parada desde un lugar muy cercano. Otras veces tenés tus procesos como john Cusak, al margen de que él fue un gran patético en la película. El traspasa su proceso, punto. Es eso, es hacerte cargo de las otras cuestiones.

Yo: Igual son varias cosas, mi lugar en el mundo, el desprecio que muchas veces siento por la gente que considero pelotuda, lástima, admiración, es mucho. Los sentimientos que tengo son “mucho” y no puedo manejarlo, la apatía me mata.

Nora: Cuando te hagas cargo de quien sos, va a ser más fácil y vas a dejar de ir por el mundo enojada por ver que la gente es muy pelotuda la mayor parte de su tiempo.

Yo: si, no sé... que es ese ruido?

Nora: El pelotudo de mi vecino que tiene una trompeta. Toca todo el día y encima toca mal.

Yo: que horror.

Nora: si, a veces hay que convivir con cosas que nos joden, pero bueno, sino es tan grave las dejamos pasar. Es un poco lo que te venía diciendo.



La sesión terminó ahí.
Y me fui, mientras caminaba por Rivadavia pensaba: que hija de puta esta mina, hace 7 años que logra que mi cerebro no se suicide.

martes, 25 de noviembre de 2008

Analízame 5. Una historia de fantasmas.

Hace algunas semanas atrás.






Nora - ¿Cómo estás?

Yo – Triste.

Nora – (me mira)

Yo – Se incendió el lugar en donde trabajo.

Nora – Claro, me imagino ¿Se lastimó alguien o sólo fue un incendio?

Yo – No, sólo un incendio a las 6 de la mañana. Se perdió mucho. Recuperamos lo que pudimos y ahora estamos yendo de un lado a otro para poder seguir trabajando hasta que nos ubiquemos en las nuevas oficinas.

Nora- Bueno, no se lastimó nadie, eso es importante ¿Y como se generó el incendio?

Yo – (Me río) lo generó un fantasma.

Nora - ¿Eh?

Yo – Si, es irrisorio pero es verdad. Pasaban muchas cosas en ese lugar y bueno después del incendio pasaron cosas muy raras, muchas coincidencias, que se yo, es creer o reventar.

Nora - ¿Creés en los fantasmas?

Yo – Respeto mucho ese tema. Creo que hay algo más.

Nora – Siempre que pasan cosas que no entendemos hay algo más.

Yo – Si…

Nora - ¿Quiénes son tus fantasmas?

Yo – ¿Mis fantasmas? Hoy creo que son muy pocos. Es increíble la vida va pasando y siento que los fantasmas se van renovando. Algunos se van, otros se quedan, quizá no molestan, pero sabés que están ahí, que ante el menor movimiento pueden aparecer…

Nora – ¿Te dan miedo?

Yo – Miedo no, respeto.

Nora - … (Me mira)

Yo – Ok me dan miedo. Me da miedo encontrarme con un fantasma en el momento menos pensado.
(Pineso un poco)
En realidad siempre uno tiene fantasmas, siempre hay cosas que se fueron, pero que siguen ahí de alguna manera u otra. Hace varios años mis fantasmas me lastimaban mucho. Los recuerdos o sentir que veía a esa persona por la calle me hacía mierda, hasta que la literatura una vez más salvó mi vida… llegó a mis manos “El fantasma de Canterville”, lo leí y entendí que el trato con los fantasmas depende exclusivamente de uno/a.

Nora – Tal cual ¿Y hoy?

Yo – Hoy me inquietan, me ponen triste, me movilizan. Te cuento algo. Cuando la agencia se incendió, en un principio todos creímos que fue por un cortocircuito, hasta que el sereno que se quedó a cuidar el lugar de noche, al otro día contó todo lo que le había sucedido, lo cual tenía que ver con esas historias que conocíamos nosotros, con esas vivencias que habían tenido mis compañeros las noches que se habían quedado trabajando hasta la madrugada. Fue muy fuerte su relato, no conocía nada sobre esa historia y sin embargo lo que contaba era lo mismo que contaban los chicos.
Igual, lo que me impresionó fue lo que el hombre dijo: “lo malo de los fantasmas es que no pueden matarte, sin embargo pueden molestarte tanto que pueden lograr que te lastimes o que te mates”
Es terrible, pero yo creo que es cierto y que ese es el principal problema con los fantasmas, que sentir su presencia, sea real o no, te terminan lastimando.

Nora – Si… pero El Fantasma de Canterville nos enseña otra cosa…

Yo – Si, tenés razón, nos muestra que hay que reirse, que no hay que salir corriendo, que hay que convivir con los fantasmas a veces y que son parte de la vida, por más que no están en nuestro plano real.

Nora - ¿Entonces por qué te angustia tanto la historia del fantasma?

Yo – Porque siempre hay nuevos fantasmas, porque siento que se reproducen constantemente, que no hay fin.

Nora – Claro, los fantasmas están relacionados con las personas, cuantas más personas conozcan, más probabilidades de que existan más fantasmas en tu vida.

Yo – Que horror vamos avanzando y vamos coleccionando fantasmas, me da la sensación que no podemos liberarnos de ellos, por más que digamos “no existen, no existen”, están ahí...

Nora – No les tengas miedo, están ahí, están acá, pero principalmente están en tu cabeza, no dudes de su existencia, afirmalos, desde el momento en que se afirman es cuando más fuerza empiezan a cobrar y más rápido se comienzan a ir. Los fantasmas, no son ni más ni menos que ese residuo que quedó de una vivencia. Está en uno aferrarse a esa vivencia pasada que no está más, o alimentar la vivencia propia.

Yo – …

Nora - Bueno terminamos acá, te libero… hasta el martes.


Y si, esta mina logra liberarme.
Les dejo algo que me regaló una de mis grandes amigas en un momento clave de mi vida, cuando un fantasma me seguía por todas partes. Es excelente.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEip2VH9mHeOo_aNHyrCoXaMuBKFlZqYuvaoG5XWPa9V9nUlsu_GAlSOl-VTR6tJ9ms7ZM-l0-0Lfb_bZC_lMNUXbAWPXL_qHwRbrI3CtFb2ECa8_Tyi7PP3Z_38FCawpgmVr1F47cfaJGFg/s1600-h/143.jpg

lunes, 17 de noviembre de 2008

Analízame 4. Cenicientas y Cenicientos

Luego de hablar de todo y no hablar de nada, en la mitad de la sesión salió el tema de “la magia” y pasó esto:




Yo – Los otros días estaba ordenando mis cajas de libros de cuando era chica y me encontré con una colección de cuentos clásicos, entre ellos “Cenicienta”. Lo volví a leer y me dejó pensando un montón.

Nora – Contame.

Yo – Bueno, conocés Cenicienta, la minita desgraciada que no tenía nada y gracias a su Hada Madrina pudo ir al gran baile y conocer al tipo de su vida. Definitivamente esa historia no merece otra palabra que Bullshit, sin embargo la duración de la magia y su transformación en calabaza me dejó pensando bastante.
En el cuento, Cenicienta necesita de la magia para poder salir de la vida de mierda en la que estaba y gracias a ella llegó al baile, impactó al principe…y plaf! 00:00 horas, a la mierda con todo. En la vida real también pasa eso, pero por lo general la magia empieza a las 00:00 y termina a la mañana o a la tarde siguiente y ¿sabés qué? Me rompe las pelotas.
Para mi esa magia es mediocre, no sirve, no alcanza…

Nora - ¿No alcanza para qué?

Yo – No alcanza para querer de verdad a alguien.

Nora - Tu problema es que la magia tiene horarios, como le pasaba a Cenicienta.

Yo – Exacto.

Nora – ¿Y si la magia es eso?

Yo – Si la magia es eso me quiero morir.

Nora – No entiendo por qué te querés morir, porque esto que me estás contando no tiene nada que ver con vos.

Yo - ¿Cómo que no tiene que ver conmigo?

Nora – Mirá, si a mi este planteo me lo haría otra persona, abordaría el tema mostrándole lo importante que es la magia fuera de los horarios clishés, viernes y sábado después de las 00:00 hs, ahora bien, este planteo me lo hace una persona con una vida social y emocional muy activa, que cuatro veces por semana se va a dormir a cualquier hora de la madrugada porque se queda con sus amigos y gente que conoce analizando la vida, tomando vino, cerveza o lo que sea, con un gran nivel de análisis, que tiene una mirada muy critica… ¿De qué carencia de magia me estás hablando?

Yo – ¿Eh?

Nora – Que no es la carencia de magia lo que te preocupa.

Yo – Si…

Nora – No, porque no sos de las personas que esperan toda la semana para que el fin de semana le pase algo importante, todo lo contrario, llenas tu semana y disfrutas de las personas que querés y además conocés gente nueva e interesante en todo momento. Tu problema es que no haya magia con la persona que realmente querés que haya, eso es lo que no te bancas y no la boludez de “Ay quiero magia a las 3 de la tarde de un jueves”.

Yo – sos una turra…

Nora – ¿Me equivoco?

Yo – No.

Nora –Ves, los horarios clishés, son tu excusa para protestar, el problema es con quien invertís la magia

Yo - Pero me da bronca, yo no soy así, me da bronca que la gente no se haga cargo, yo jamás me comportaría como una Cenicienta.

Nora – A veces, hay que aceptar que no siempre nuestros hechizos van a funcionar con el otro. ¿Cuantas veces quisimos un príncipe y ni siquiera llegamos al sapo?
Acordate que para un buen hechizo hacen falta los elementos, las palabras mágicas y sin embargo, muchas veces con un “abracadabra” no alcanza.
Lo principal es poder hacerse cargo que por más buena voluntad que pongamos, a veces la magia no está. Hay más “Cenicientos” de lo que crees.

(Sabía que lo que me decía era cierto, sin embargo mientras hablaba la odiaba y además me lastimaba escucharla)

Yo – Ok… ¿me puedo ir?

Nora – Si. Nos vemos el martes Cenicienta. Como verás convivir con la magia es complicado, tan complicado que a veces en el momento menos indicado y esperado nos terminamos escapando.

(Definitivamente una yegua…)

Yo - …

Nora – Acordate, a veces las cosas no son como queremos y por más que gritemos infinidades de palabras mágicas las cosas no van a cambiar. Una vez que entiendas esto, vas a ver como vas a depender menos de la magia y más del momento.






Si hubo algo que jamás pensé, es que una charla de mierda con esta mina me iba a encontrar escapando del consultorio corriendo por las escaleras, cual Cenicienta, por miedo a seguir escuchando verdades y que me hechizo de felicidad desapareciera.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Analízame 3. Matando Superhéroes.

Sesión de un martes de agosto de 2008, una de las sesiones más angustiantes.

Yo - Hoy quiero hablar de los superhéroes.

Nora - Superhéroes…

Yo - Si, lo necesito.

Nora - Bueno, entonces empezá.

Yo - Los otros días fui a ver Batman y en una parte de la película, uno de los personajes dice que Ciudad Gótica necesita un héroe, a lo cual me pareció una total idiotez ¿Por qué? Porque la gente no quiere superhéroes, en realidad no se banca la intensidad de los superhéroes.

Nora - …

Yo - Lo que rescato de la película (aunque no tiene que ver con la película) es justamente la necesidad de creer en algo externo.

Nora - ¿Qué tiene que ver Batman con vos?

Yo - Que me cansé de salvar vidas.

Nora - ¿Qué vidas?

Yo - De la gente, el puto mundo por decirlo de alguna manera.

Nora - Disculpame ¿Haces trabajo comunitario y no me contaste?

Yo – No (Con voz de orto), me entendiste lo que quise decir.

Nora – La verdad que no ¿Qué vidas salvás? La del indigente que está en la calle, la del pibe abandonado que pide, la de los viejos que nadie quiere, la de tu familia, la de tus amigos, la de la gente nueva que conocés ¿De qué vidas me hablás?


(Y si, de vez en cuando tira esas guachadas que te dan ganas de mandarla a la mierda.)

Yo - Siento que muchos de los vínculos que entablo son geniales porque puedo aportar mucho y hasta puedo salvar. Por lo general la gente está perdida en la vida, yo no digo que no lo estoy, sino digo que mi visión muchas veces ayuda a los demás a ser más felices, es lo que me pasa en el día a día.

Nora - Igualmente, esto no te hace un superhéroe.

Yo - Pero me coloca en un lugar distinto. Y el problema no es ese, sino que muchas veces termino alejada y no porque no me quieran, sino porque mi visión de mundo y mi entendimiento de los sentimientos es tan profundo que al principio a la mayoría le encanta, pero después les parece demasiado y se corren, en síntesis no se lo bancan. Te digo esto y aparece en mi cabeza lo que dice mi amiga Bettina: Los superhéroes nacieron para estar solos.

Nora - Tu amiga tiene razón ¡PERO VOS NO SOS UN SUPERHEROE PARA IR SALVANDO A TODO PELOTUDA/O QUE SE CRUCE EN TU CAMINO!

Yo- …

Nora- Por lo general los superhéroes tienen una misión que cumplir: algunos se ocupan de la justicia, otros de los débiles, otros de “los malos” y así podría hacer una lista extensa. Ahora bien, estos superhéroes tienen superpoderes, pueden hacer la mayoría de las cosas que hacen porque justamente tienen un plus que ninguno de los humanos tenemos. Vos podés decirme: “Yo tengo inteligencia emocional” y yo te puedo contestar “Es verdad, pero hay mucha gente con inteligencia emocional en el mundo” por lo tanto no te hace distinta ni te pone en el lugar de superhéroe. ¿A qué voy con esto? A que no pongo en duda lo que me contás, en absoluto, de hecho creo que es así, sos una persona que emocionas, que sensibilizas y que logras conexiones increíbles, pero eso NO TE HACE UN SUPERHEROE PARA ANDAR “SALVANDO” GENTE POR AHÍ.
Si te ponés a ver, el conflicto de Batman en la última película es justamente que no era un superhéroe, era un hombre y un héroe, por lo tanto se enfrentaba a la lucha constante de ver que era realmente, con el plus de tener ciertas características que lo hacían diferente a los hombres comunes y corrientes.

Yo – Ok, entendí la diferencia entre mujer y superhéroe, pero decime: ¿Y entonces? ¿Qué hago con todo esto? ¿Qué hago con la emoción?

Nora - ¿Con “todo esto”? Por un lado te va a hacer inevitable llevarlo porque es muy tuyo, es una gran característica que vas a tener que aprender a usar, PEEERO con vos, no “salvando vidas” y por el otro lado aparece la pasión. Salvá tus vidas y cuando digo “vidas” te hablo de la profundidad con vos misma, quizá no es que los demás primero compran tu faceta de superhéroe y después escapan, quizá a vos te da miedo esa propia faceta, quizá esa faceta deberías alojarla en tus pasiones, en todo lo que haces y tiene que ver con vos, en lo que escribís y en lo que pensás, algo básico en tu vida.
Miralo a Batman en la ultima película, ahí es donde más claro está la dualidad de vivir y sentir por un lado, y tomar las riendas del mundo por el otro ¿Te acordás como termino Batman?

Yo: - Si.

Nora: - No sos un superhéroe para tomar las riendas del mundo y para elegir quedarte sola, porque es verdad… la gente no siempre se banca tanta emoción.

(Y es acá en donde me largo a llorar y no puedo parar.)

Nora – Entiendo tu angustia y tu bronca y además, sé como muchas veces te duele el mundo, pero tenés que entender que no es tu responsabilidad.
Esta vez vas a tener mucho que pensar y replantearte al respecto. Terminamos la sesión acá. Te veo el martes que viene.

(Pasan unos minutos, me calmo y me seco las lágrimas.)

Yo - Creo que entendí el punto, pero va a ser complicado me parece… se hizo muy tarde esta vez, me voy volando porque no llego al trabajo.

Nora se ríe, me saluda y me dice lo siguiente…

Nora - Mejor andá caminando, volar no es lo tuyo, no lo olvides.







Si gente, a esta mina además de contarle mis mediocridades, patetismos y quilombos varios, cuando me retiro debo abonarle la puta hora. Que amor!

viernes, 31 de octubre de 2008

Analízame 2. "Qué" y "Cómo", dos formas de conflicto.

Era abril y mientras caminaba con por Av. Córdoba con mi amiga Pato hablamos sobre como la mayoría de las veces los conflictos no se forman por lo “qué” se dice, sino por “cómo” se dice aquello.
Hablamos demasiado sobre ese tema, desde Almagro hasta Flores caminando, lo cual me inquietó bastante, es por eso que días más tarde lo llevé a la mesa de mi terapeuta.

Y así fue…


Nora - Aquí estamos…

Yo – Si. Hoy quiero hablar de los “qué” y de los “cómo”, porque conversé los otros días con una amiga y me dejó bastante inquieta esa conversación.

Nora – A ver, contame un poco más.

Yo – En este tiempo estuve pensando en todas las discusiones y peleas que tuve en la vida en general, y la conclusión final es que esas peleas y discusiones no fueron por algo en particular, sino por “cómo” sucedió eso en particular. ¿Me seguis?

Nora – Si, pero no logro entender lo que te inquieta realmente.

Yo – Lo real y lo no real. Acá se me mezcla un poco el tema. Mi problema es la distinción de lo que es real y lo que no es real y justamente con el “qué” y con el “cómo” esta distinción hace mucho sentido.
Te doy ejemplos: La mayoría de las veces no importa tanto lo "que" se dice, sino "cómo" se dice, no importa si un novio/a se enamora de otra/o sino como maneja esa situación, no importa si un amigo te traiciona, sino como manejó esa traición.
¿Me seguis? Siento que se desdibuja lo real (el problema en si), con la percepción de ese problema y la verdad es que eso me angustia, porque siento que en ese “desdibujo” se me va de las manos lo real y la posibilidad de poder entender las diferentes situaciones.



Nora me mira, hace un silencio y habla. (Siempre que hace ese break me encantaría estar en su cabeza y saber que mierda está pensando).



Nora – Pongamos en limpio. Entonces, sentís que vivimos en un mundo en donde el problema principal deja de tener sentido, en un mundo en donde se desvían los problemas principales y se les da bola a los problemas secundarios que salen de ese problema. ¿Es eso?

Yo – Si, además siguiendo esa puta lógica (que no entiendo por que mierda la seguimos los seres humanos), tardo más en resolver cada quilombo que se me presenta. Es decir, tengo que resolver el problema, pero antes de todo tengo que resolver la herida hecha por ese “Cómo”. ¿Me seguís? Porque realmente puede parecer una re pelotudez y que me estoy complicando la vida, pero en la práctica me siento como el orto.


Nora – Entiendo. Mira, creo “QUE” la vida es muy corta, “COMO” para darle pelota a esos mensajes adjuntados en el problema raiz, por eso hay que entender que la mayoría de las veces la gente es “COMO” es, lo cual por nuestra salud mental es preferible seguir adelante y tratar de evitar tropezar dos veces con la misma piedra, en lugar de hacer tanto quilombo por “QUE” se dijo, o “COMO” se dijo “¿ME SEGUIS?”.

Me acuerdo que dijo: “Me seguís” y no pude parar de reirme.

Yo – Si. ¿y la angustia?
Nora – Y la angustia aparece porque justamente NO TE SEGUIS A VOS, das vueltas y NO TE SEGUIS, te quedas en el problema secundario y no prestas atención en tu problema raiz, entonces te angustias. ¿ME SEGUIS?

Yo – Si…
Nora – Seguite… seguite más a vos, no esperes que te sigan o peor aún no esperes seguir a otros.
Yo – Trataré.
Nora – Tratá. ¿La seguimos el próximo martes?
Yo – Me rio – Dale.

Nota mental: Si hay un lugar donde amo la ironía, ese lugar es terapia.
Creo que después de esa sesión me volví una cínica respecto a los problemas.